Mi abuela paterna, que tiene por nombre Concepción, lee y
escribe con un desparpajo que no es nada normal para su edad. No deja de
contarme que le hubiese encantado estudiar. Me repite constantemente que sólo se
podía permitir acudir a la escuela los días que llovía, ya que “la abuela (mi
bisabuela, llamada Pastora) no iba a trabajar, por tanto no tenía que quedarme
cuidando de los titos (sus respectivos hermanos y hermanas)”. Es una persona
digna de admirar, posee una valentía y una fuerza enormes (y no lo digo porque
sea mi abuela, aunque influya). Es muy especial para mí, desde ‘chiquitillo’ es
la que más mimos me ha dado. Si algo le tengo que achacar es que se venga abajo
en los momentos en los que todo marcha por su cauce adecuado y que en las malas
se reponga con la rapidez asombrosa con la que lo hace. En fin, la nombraré
próximamente, y no poco. Con ella quiero hacer mención especial a la familia;
siempre podremos recurrir a ella, siempre estarán ahí, siempre te querrán,
nunca te fallarán. En las buenas y en las más malas que nos podamos imaginar.
Un poco de allí, un poco de allá. Vivimos presionados por un
fenómeno al que califican de CRISIS. No sé quién es, aún no he tenido la
oportunidad de encontrármelo cara a cara, ni quiero. Y digo presionados porque
todo habitante del planeta Tierra está informado de una u otra forma de su
existencia y de sus posibles consecuencias, todo ello ocasiona un estado de
alerta por parte de la sociedad. Mi opinión al respecto es que pocos, muy pocos
la sufren de verdad. Asimismo, compartimos mundo con el universo de las marcas
blancas, que si Carrefour Discount
que si ‘nuestro’ Hacendado (de algo
hay que presumir) que si Dia. Todo
producto tiene una versión en marca blanca, algo que se terminará imponiendo, o
eso creo. Hace varios días, me acerqué al centro Carrefour más cercano y me
hacían falta salchichas, había dos opciones: coger las de la marca Discount que tenían un precio de 0,40 €,
un pack de 4 paquetes de salchichas, o coger las de siempre, las de Campofrío, 1,77 € costaba el pack de 5
paquetes. Apliqué aquello de que ‘lo barato, al final, acaba saliendo caro’. Eché
a la cesta las de Campofrío.
Y qué decir de los tiempos que corren para la política y los
políticos. Mi idea es que ‘el poder corrompe’ con la salvedad de casos
minoritarios. Y a los que no corrompe, los desgasta y muchísimo. Desde mi
humilde opinión, la fuerza política que está de moda en España (o, al menos, la triunfadora en las elecciones más recientes), el PP, es
votada porque agrupa unas ideas que motiva una compacta uniformidad dentro de
sus votantes. El principal problema de este país, y de muchos otros, ha sido la
especulación. Es mi modo de ver las
cosas. El ejemplo es simple y recurrente: si tus padres te dan 20 € para el fin de semana, no puedes gastar 40 €
porque se puede convertir en una situación de difícil solución. Todo no iba a
ser del color de rosa del que lo pintaban. Todo esto siempre desde el prisma de un
observador de la sociedad y la antítesis a un especialista político.
Intentaré hablar ‘un poco de todo’ e intentaré hacerlo con
una periodicidad razonable o eso me voy a proponer.
Todo esto en un día en el que he conocido en persona al
‘lusianero’ Paco Gamero, fiel imagen deportiva del canal de todos los
andaluces, Canal Sur, desde hace décadas. Siempre fue mi referente, desde que
grité a los cuatro vientos mi intención de estudiar Periodismo me decían “como
el de La Luisiana, como ‘el’ Paco Gamero”. El acercamiento personal con el
periodista viene motivado por el encuentro en la Facultad de Comunicación de la
APS (Asociación de Prensa de Sevilla). Esta charla ha servido para acrecentar
los malos augurios de los que ya teníamos constancia, la máxima de todos estos
años, y es que NO HAY TRABAJO. Decía el ponente que ha dado comienzo a la
reunión, del que no conozco su nombre (tampoco es que me resultase conocido), que es el
momento en que los periodistas “tenemos que rebelarnos y revelarnos” (y me
incluyo porque sueño despierto, además es gratuito). Pues eso.
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| El periodista en el centro junto a mi compañero Gonzalo Cornejo (derecha) y un servidor (izquierda) |
Gonzalo Rull

Es de la mejores noticias que podía recibir en el día de hoy. No puedo por menos que sentir orgullo al ver tus reflexiones en la red y espero que de aquí en adelante veamos un profesional con una actitud inconformista y crítica ante la realidad que vivimos. Un gran abrazo y mucha fuerza para seguir adelante.
ResponderEliminarTío, qué casualidad, yo también me estoy haciendo un blog sobre nutrición, jeje. Me alegro de ver cómo vas haciendo tus pinitos en el mundillo del periodismo. Te seguiré en este blog. Un saludo crack
ResponderEliminarHay que darse a conocer por estos lugares que es lo marcará el futuro más inmediato. Espero que vaya bien la experiencia. Déjame por aquí la dirección de tu blog y le echo un vistazo. Un saludo.
EliminarOK, cuando lo tenga preparado te lo paso. Un saludo.
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