martes, 23 de octubre de 2012

SEA BIENVENIDO ESTIMADO LECTOR

Me hallo en una etapa de mi trayectoria vital en la que no hago más que divagar sobre el sentido que quiero imprimir a mi inmediato futuro. Son muchas las voces que en los últimos años, meses, días, horas me han cuestionado acerca de si me gusta escribir, y la verdad sea revelada, no sabría que responder porque nunca le he dedicado un tiempo razonable a ello. Una noche gélida de otoño o verano, según se vea, en la que ni la meteorología se entiende a sí misma, y lo digo porque por la mañana te levantas con un frío polar insoportable y por la tarde se alcanzan los 33 grados. Y voy a intentarlo, aquí y ahora, una madrugada de Champions en la que el horario universitario me concede un asueto, que tampoco es que me vea desbordado con trabajo, ni mucho menos, pero todo hay que decirlo.

Mi abuela paterna, que tiene por nombre Concepción, lee y escribe con un desparpajo que no es nada normal para su edad. No deja de contarme que le hubiese encantado estudiar. Me repite constantemente que sólo se podía permitir acudir a la escuela los días que llovía, ya que “la abuela (mi bisabuela, llamada Pastora) no iba a trabajar, por tanto no tenía que quedarme cuidando de los titos (sus respectivos hermanos y hermanas)”. Es una persona digna de admirar, posee una valentía y una fuerza enormes (y no lo digo porque sea mi abuela, aunque influya). Es muy especial para mí, desde ‘chiquitillo’ es la que más mimos me ha dado. Si algo le tengo que achacar es que se venga abajo en los momentos en los que todo marcha por su cauce adecuado y que en las malas se reponga con la rapidez asombrosa con la que lo hace. En fin, la nombraré próximamente, y no poco. Con ella quiero hacer mención especial a la familia; siempre podremos recurrir a ella, siempre estarán ahí, siempre te querrán, nunca te fallarán. En las buenas y en las más malas que nos podamos imaginar.

Un poco de allí, un poco de allá. Vivimos presionados por un fenómeno al que califican de CRISIS. No sé quién es, aún no he tenido la oportunidad de encontrármelo cara a cara, ni quiero. Y digo presionados porque todo habitante del planeta Tierra está informado de una u otra forma de su existencia y de sus posibles consecuencias, todo ello ocasiona un estado de alerta por parte de la sociedad. Mi opinión al respecto es que pocos, muy pocos la sufren de verdad. Asimismo, compartimos mundo con el universo de las marcas blancas, que si Carrefour Discount que si ‘nuestro’ Hacendado (de algo hay que presumir) que si Dia. Todo producto tiene una versión en marca blanca, algo que se terminará imponiendo, o eso creo. Hace varios días, me acerqué al centro Carrefour más cercano y me hacían falta salchichas, había dos opciones: coger las de la marca Discount que tenían un precio de 0,40 €, un pack de 4 paquetes de salchichas, o coger las de siempre, las de Campofrío,  1,77 € costaba el pack de 5 paquetes. Apliqué aquello de que ‘lo barato, al final, acaba saliendo caro’. Eché a la cesta las de Campofrío.

Y qué decir de los tiempos que corren para la política y los políticos. Mi idea es que ‘el poder corrompe’ con la salvedad de casos minoritarios. Y a los que no corrompe, los desgasta y muchísimo. Desde mi humilde opinión, la fuerza política que está de moda en España (o, al menos, la triunfadora en las elecciones más recientes), el PP, es votada porque agrupa unas ideas que motiva una compacta uniformidad dentro de sus votantes. El principal problema de este país, y de muchos otros, ha sido la especulación. Es mi modo de ver las cosas. El ejemplo es simple y recurrente: si tus padres te dan 20 € para el fin de semana, no puedes gastar 40 € porque se puede convertir en una situación de difícil solución. Todo no iba a ser del color de rosa del que lo pintaban. Todo esto siempre desde el prisma de un observador de la sociedad y la antítesis a un especialista político.

Intentaré hablar ‘un poco de todo’ e intentaré hacerlo con una periodicidad razonable o eso me voy a proponer. 

Todo esto en un día en el que he conocido en persona al ‘lusianero’ Paco Gamero, fiel imagen deportiva del canal de todos los andaluces, Canal Sur, desde hace décadas. Siempre fue mi referente, desde que grité a los cuatro vientos mi intención de estudiar Periodismo me decían “como el de La Luisiana, como ‘el’ Paco Gamero”. El acercamiento personal con el periodista viene motivado por el encuentro en la Facultad de Comunicación de la APS (Asociación de Prensa de Sevilla). Esta charla ha servido para acrecentar los malos augurios de los que ya teníamos constancia, la máxima de todos estos años, y es que NO HAY TRABAJO. Decía el ponente que ha dado comienzo a la reunión, del que no conozco su nombre (tampoco es que me resultase conocido), que es el momento en que los periodistas “tenemos que rebelarnos y revelarnos” (y me incluyo porque sueño despierto, además es gratuito). Pues eso.

El periodista en el centro junto a mi compañero Gonzalo Cornejo (derecha) y un servidor (izquierda)



Gonzalo Rull

4 comentarios:

  1. Es de la mejores noticias que podía recibir en el día de hoy. No puedo por menos que sentir orgullo al ver tus reflexiones en la red y espero que de aquí en adelante veamos un profesional con una actitud inconformista y crítica ante la realidad que vivimos. Un gran abrazo y mucha fuerza para seguir adelante.

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  2. Tío, qué casualidad, yo también me estoy haciendo un blog sobre nutrición, jeje. Me alegro de ver cómo vas haciendo tus pinitos en el mundillo del periodismo. Te seguiré en este blog. Un saludo crack

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    1. Hay que darse a conocer por estos lugares que es lo marcará el futuro más inmediato. Espero que vaya bien la experiencia. Déjame por aquí la dirección de tu blog y le echo un vistazo. Un saludo.

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  3. OK, cuando lo tenga preparado te lo paso. Un saludo.

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