El camino vital es una miscelánea de sentimientos
constantes, una mezcla de idas y venidas, de subidas y bajadas. En el mismo día
aparecen altibajos difíciles de comprender, complicados de hallarle explicación
alguna. Te das cuenta de que cuando algo marcha bien, otro sale mal y cuando
éste vuelve a la normalidad, es el primero el que empieza a fallar. Encuentras
al amor de tu vida (o al que crees que puede serlo) y dejas de trabajar y
permaneces varios años sin encontrar nada con lo que tirar hacia delante, todo
se vuelve en tu contra, no te sale nada, eres un cero a la izquierda. Tienes un
trabajo extraordinario; no tienes vida social, te relacionas poco con los
amigos, no encuentras la persona con la que compartir el resto de tus días, te
conviertes en un ser amargado. En resumidas cuentas, nunca va todo como
debiera.
¿De qué me vale un chalet en Marbella a todo lujo si no
tengo con quien disfrutarlo?
Desde aquí mi recuerdo a una profesional de la información, una periodista de las buenas, un ejemplo de lucha en vida. Descansa en Paz, Concha.